La diferencia entre Relajación y Meditación.

La diferencia entre Relajación y Meditación.

Algo clave. Algo útil.

Para muchos puede no existir tal diferencia. Sucede que en occidente tenemos poco conocimiento de nuestro interior y pensamos que cerrar los ojos ya es algo como meditar. Así que creo muy necesario hablar de esto porque, ya sea un oriental o un occidental, o de cualquier lado en realidad, todos tenemos un mundo interior por conocer, y desde el cual nos expresarnos y nos relacionamos  los demás.

Conócete a ti mismo
«Conócete a ti mismo» Antigua inscripción en el templo de Delfos, Grecia.

Acompañame,

Por empezar, meditación no es la palabra más adecuada para lo que se hace cuando cerramos los ojos. En español, y en casi cualquier idioma occidental, no hay palabra para ello. Meditar, según el diccionario, significa pensar sobre algo, a modo de reflexión o incluso de darle vueltas a algo. Pero no es eso lo que hacemos cuando buscamos relacionarnos con nosotros mismos.

Que no haya una palabra que indique específicamente lo que se hace cuando “cierran los ojos” es un problema. Porque nuestra subjetividad se ordena con el lenguaje. 

Es esa una de las razones por lo que ahora esta extendido el uso de la palabra en ingles, mindfulnes que significa Atención Plena para referenciar eso que hacemos cuando cerramos los ojos.

Ahora queda más claro. No es un pensar detenidamente, no. Es completa atención sobre lo que experimentamos en nuestro interior. Y es sumamente interesante y liberador descubrir que la sola atención es transformadora, como diría Simone Weil. Ella, occidental,  fue elocuente con respecto a los usos y virtudes de la atención:

 

Hermosa, Simone Weil.

“La atención, es la más rara y pura forma de generosidad”

Simone Weil

Algo clave en la atención interior (…y exterior, cuando contemplamos un bello paisaje, por ejemplo), es tratar de demorarse con lo que siento ahí dentro de mi,  “(…)No tratar de interpretarlos, sino simplemente mirarlos hasta que brote de ellos la luz.” De vuelta Simone, con toda su contundencia y guía.

Mientras la Meditación (Mindfulness, como hemos dicho) es una actitud de exploración curiosa y atenta con aquello que experimentamos en nuestro interior, la Relajación lleva la intención de acompañar al cuerpo hacia la distensión de la tensión, rigidez e inquietud interior.

Son herramientas diferentes.

  1. El mindfulness conlleva el autoconocimiento, la capacidad de estar con lo que siento, el descubrimiento de la propia atención con su potencia transformadora y raíz de todo arte y creatividad, por tanto nos conecta a la divinidad.
  2. La relajación, nos conecta con el cuerpo, con el saber parar, con practicar la soltura. A la vez que concentra la mente porque la despeja.

Un poco y un poco.

Algo útil, cuando meditamos, es usar un poco de relajación al comienzo, ya sea por ejemplo, varias respiraciones profundas, y una toma de conciencia corporal completa.  Recomiendo sentir apoyos del cuerpo en la silla o almohadón de meditación, predisponerse…luego… comienza el mindfulness, para el cual necesitamos que nuestro cuerpo, nuestra mente y sensaciones estén como estén (no relajarnos), así poder observarlos, hasta que brote luz.

El mindfulness conlleva la fe, y a la larga una certeza vital, de que cada sensación interior, por dolorosa que sea, tiene potencial, tiene brillo, tiene bondad.

Ya dijo el poeta Gustavo Cerati:

“Sacar belleza de este caos es virtud”

Eso es mindfulness, un arte interior.

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