Encuentros fundantes: la naturaleza de la amistad.

Encuentros fundantes: la naturaleza de la amistad.

“Los bosques de bambú tienen un encanto muy particular en otoño. Cada uno de los tallos se dirige, en línea recta y sin titubear, bien erguido hacia la bóveda celeste. Pero en la profundidad de la tierra, todas las raíces se entrecruzan y establecen contacto unas con otras. ”

Daisaku Ikeda sobre la amistad

Hace 8 años nos conocimos espontáneamente y del otro lado del mundo, sin que nadie nos presentara, en una ciudad desconocida para ambos, a la que habíamos llegado hacía poquitos días, buscando darle la oportunidad a lo incierto. Ahí mismo, en esa primera conversación, nos hicimos amigos, e iniciamos un viaje sumamente transformador.

Hace 4 años, habitando puntos cardinales opuestos, acordamos comenzar a practicar juntos una herramienta de sanación. Yo atravesaba una experiencia bisagra en mi viaje, y estaba experimentando un proceso de reconstrucción emocional. Fue un acto de confianza, atravesar una capa de la amistad, para tejer un vínculo nuevo, formalizar un tiempo y un espacio para la escucha, acompañarme en la tarea de conectarme con Analía. Desde entonces hemos aprendido y profundizando muchísimo en el trabajo interior, la observación de los vínculos, de las problemáticas humanas. Alfo ha sumado múltiples herramientas y espacios de consulta y enseñanza de la Escucha Corporal en diferentes formas. De aquel momento hasta aquí, cumplí varios sueños, viajé sola y acompañada conectando con cientos de historias, paisajes, personas, diversas culturas. Regresé a mi país y me di el tiempo para recuperar mi rol de comunicadora social y de elegir un Bosque como hogar.

Hace 2 años, nos volvimos a encontrar, como tantas otras veces, y como nunca antes empezamos a construir un sueño juntos, desde cero, a la par. Reconocimos una vocación común, un impulso creativo que nos inyecto de energía. Algo así como Una energía subyacente que quiere vivir. Aceptamos y reconocimos que en cada conversación, en cada práctica de escucha, quedaba una estela de transformación en nosotros. Nos movía el desafío de comprendernos como naturaleza, nos emocionaba el poder creador de la palabra, y nos conmovía la complejidad y la riqueza de las relaciones humanas. Nos entregamos al juego de crear Camino Maitri

Maitri, en sánscrito, significa Amistad incondicional con uno mismo

Teníamos un mensaje para compartir, para expandir. Ofrecer la Escucha Corporal como herramienta de autoconocimiento, de cuidado personal. Como un gesto de amistad. Una herramienta habilitante del cambio. Un espacio para conocer y conectar historias, relatos, personas, experiencias, situaciones de transformación, con la sabiduría de los cuerpos, de las sensaciones. Ampliar los puntos de vista.

Hace 1 año, nuevamente a la distancia, con diversidad de proyectos sucediendo en cada uno, confirmamos que el proceso creativo tiene un ritmo propio, que el camino tiene infinitas posibilidades y nos dimos el tiempo y el espacio para crecer.

Hoy, esa energía subyacente vive. Vueltos a encontrar en una misma mesa, compartiendo un mate, sentimos que estamos listos. Queremos darles la bienvenida, e invitar a transitar con nosotros, la aventura de amistar. Desde la luz hacia el amor, a través de la escucha y la palabra.

La amistad es aceptación y empatía. Cuánto más integramos estas cualidades, mejores relaciones podemos construir, desde nuestro interior hacia quienes caminan con nosotros, entre nosotros… y crecer con esa fuerza…como las raíces del bambú.

Cierro los ojos, voy dentro de mí y retomo una sensación, muy física, como un calor en el centro del pecho. A esa sensación le sentaría bien la expresión “Somos Reflejo”, e imagino recorrer un sendero, en un día tibio de sol, con plantas, arbustos, flores y espejos. Un toque ´Alicia en el País´. Y en este sendero hay múltiples salidas. No hay duda de que se puede salir, y tal vez volver a entrar, y en cada espejo, hay una amiga, un amigo, mis hermanas, mis hermanos, los bichos buenos, un mago Merlín, unos duendes, una enanita en el bosque, y en cada uno me encuentro.
“¿Cómo no verse un poco en los otros? Mi pecho me lo dice… tengo algo de cada uno. En todos esos espejos me reconozco. En cada rostro percibo algo de mi cara, mi aspecto, ahí se abre la puerta final y veo el paisaje más adorable de la tierra. Y una señal que dice…”

Energía sanadora que queremos compartir con todas las personas que deseen escucharse.

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